Mi confidente

by - 2/12/2026

Mañana se cumple un año... un año desde que vuelas en cielo con Dios. 

Han cambiado muchas cosas, incluso yo he cambiado. Todo es diferente. Antes no podía hablar del tema sin llorar, eso en realidad, no ha cambiado, sigo llorando tu partida y mi corazón sigue intentando repararse. 

Recuerdo con claridad ese día. Durante la semana estuve hablando mucho de ti, te extrañaba y ya quería verte para contarte cómo me estaba yendo ahora que era recién egresada y estaba por titularme. Después de mi ceremonia de titulación, estuve muy feliz, pensaba en que ya quería verte el fin de semana para contarte, para que me vieras como licenciada aunque no supieras qué significaba; lo único que quería era que me llamaras como lo hacías, gritar como locos hasta reír. No pude dormir esa noche y sentía una profunda tristeza en mi corazón.

Sin saber qué ocurría, mi alma comenzó a llorar. Me levanté con mucha tristeza, no sabía por qué, un día antes estaba feliz y emocionada por mi logro, después, con una tristeza inmensa que me consumía. Intenté calmarme y seguir feliz pero no podía, no importaba qué era lo que hacía, las lágrimas no dejaban de salir de mis ojos. Me vestí de negro, un color que nunca uso, un color que me da tristeza pero ese día, ese día era el único que me daba consuelo. 

Escribí en mi diario, salí, platiqué, escuché felicitaciones y yo solo sentía que no podía con el dolor que estaba sintiendo. Al día siguiente, fue San Valentín, decidí que lo iba a disfrutar. La pasé muy bonito, aún así, seguí pensando en ti mientras las lágrimas caían por mis mejillas. 

Para la mañana siguiente, decidida, nerviosa, con un montón de emociones tomé el camión para llegar a mi pueblo, para llegar a ti. El ambiente se sintió diferente, traté de ignorarlo pero la verdad es que... ya lo sabía, mi alma lo supo desde antes, la idea se comenzó a implantar en mi cabeza pero decidí ignorarla, tenía miedo de saber porque no podía con la idea y aún, sigo sin poder. Recuerdo que lo primero que dije fue que iba a ir a verte, que te extrañaba. Nadie dijo nada y decidí no pensar.

Llegué a mi casa a comer y cuando estaba terminando, mi mamá, con la mirada hacia abajo, pronunció mi nombre... dijo mi nombre en un tono tan bajo que lo supe antes de que dijera algo más, temblando le respondí <<¿quién?>> sin saber que se trataba de ti... de mi corazón. Ella dijo tu nombre... recuerdo que un grito de dolor salió de mí, cargado de lágrimas de dolor y tristeza, recuerdo estar hincada en el piso, recuerdo vomitar, recuerdo que todo pareció detenerse en el tiempo mientras solo escuchaba mi dolor, recuerdo que intentaron sostenerme y el dolor que sentí al enterarme que te habías marchado.

Como pude, me levanté. Intenté calmarme, me explicaron que tu cuerpo ya estaba bajo tierra... me dijeron que habías cerrado tus ojos un día después de mi titulación, el día en el que lloré sin saber por qué. Fui al rancho en el que crecí jugando, celebrando con la familia a encontrarte en tu ahora lugar de descanso. Cuando llegué, pregunté por ti, me enseñaron donde estabas... me hinqué en la tierra, grité y lloré, recé por ti y por mí para que supieras cuánto te amo y lo mucho que te extraño. 

No quería irme pero tuve que hacerlo. Con la poca fuerza que tenía, me levanté y comencé a caminar por las calles, sentía que mi mundo se acababa. Callada, sucia y con lágrimas que no paraban de salir, le mostré al mundo mi dolor, el dolor que no pude ocultar. 

Una camioneta se paró frente a mí, levanté la mirada y me encontré con los ojos llorosos de mis hermanas. Me subí y me llevaron de regreso a la casa. Me abrazaron y lloraron conmigo. A todos les dolió tu partida pero también vi como les dolió mi dolor. 

Ahora, a un año de tu partida mi confidente, quiero agradecerte por haber estado en mi vida desde que nací, por llamarme de forma cariñosa, escucharme, reírte y burlarte. Quiero agradecerte por ser cómplices. Nuestra canción no la he vuelto a cantar pero espero algún día hacerlo mientras salto y tu estés a mi lado. Te extraño, Gollo. Te amo mi niño, el loro más loco que he conocido. 

No te preocupes por mí, seguiré intentando volver a mí, ya he vuelto a pintar y a leer, sé que también podré volver a reír. A Vivi también le ha costado, de repente empezó a dormir más y a ser más cariñosa conmigo, creo que te extraña mucho, ahora la he visto más repuesta, creo que ambas estaremos bien, ha sido difícil y sé que lo seguirá siendo pero quiero que sepas que seguiremos hasta volvernos a encontrar. 

P.D. Gracias por visitarme cuando necesito platicar y mandarme a tus hermanos sea cuál sea en el lugar que me encuentre. 




You May Also Like

0 comentarios