El Príncipe y el Guardián. Kiera Cass
- Eso no significa que no sepas lo que sientes. Lo que pasa es que no tienes ni idea de cómo expresarlo.
- Las nubes se apartaron en el momento justo, dejando que la luna iluminara su rostro. Se levantó conmigo, sin ningún temor a mostrarse como era, y estaba preciosa.
- Es normal estar disgustado, pero eso no te llevará a ninguna parte. Tienes que pensar en qué puedes aprender de esto. Hasta ahora, parece que lo único que has aprendido es asestar golpes a algo que no puede devolvértelos.
- Bueno, yo empezaría por pensar en lo bueno. Y luego me preguntaría cómo hacer que esas cosas buenas sean aún mejores.
- Ya sabemos que eres fuerte, pero aceptar ayuda también es de fuertes.
- -Para nosotras sí que lo es. [...]. Por mucho que las chicas de la lavandería o de las cocinas nos digan la suerte que tenemos, no parece que sea tanta hasta que alguien te demuestra que te aprecia. Lady América lo hace, y ninguna de nosotras lo esperábamos. Pero tú también lo haces. Ambos sois amables, incluso sin proponérselos. —Sonrió—. Solo quería decirte que para nosotras significa mucho.

No hay comentarios:
Publicar un comentario